La flauta travesera

Saturday, December 17, 2005

familia de las flautas










Las flautas se diferencian por el tipo de embocadura: 1) Son verticales o rectas cuando el orificio superior se usa como embocadura, como es el caso de la zampoña; 2) son traveseras cuando la embocadura está abierta a un costado y 3) son de pico cuando el ejecutante sopla por un canal que termina en un borde afilado. En todas ellas el sonido se produce cuando el ejecutante sopla contra el borde afilado de la embocadura, y por lo tanto podemos decir que este borde afilado es la característica fundamental de cualquier flauta.
Orígenes
La flauta es uno de los instrumentos más antiguos. Se construyeron de tibias de animales, huesos humanos, marfil, arcilla, piedra, caña, metal y madera. Las flautas de pico aparecieron antes que las verticales y las traveseras. Aproximadamente unos veinticinco mil años a.C. se conocía una especie de silbato fabricado en hueso que emitía un sonido único. Cinco mil años después comenzaron a extenderse estos silbatos, pero con unas pequeñas perforaciones laterales que pudieron haber sido orificios de obturación. Quince mil años a.C. este arcaico silbato proliferó y se consolidó. Dos mil quinientos años a.C. la flauta ya tenía unas características muy cercanas a las que configuran las flautas actuales. Entre las civilizaciones mesopotámicas ya se hallaban difundidas dos familias de flautas, las rectas y las traveseras.

tipos de flauta





historia de la orquesta

La palabra orquesta procede del griego y significa "lugar para danzar". Esto nos retrotrae alrededor del siglo Vº a. J. cuando las representaciones se efectuaban en teatros al aire libre (anfiteatros).Al frente del área principal de actuación había un espacio para los cantantes, danzarines e instrumentos. Este espacio era llamado orquesta. Hoy en día, orquesta se refiere a un grupo numeroso de músicos tocando juntos, el número exacto depende del tipo de música.La historia de la orquesta en tanto que conjunto de instrumentistas se remonta al principio del siglo xvi. Aunque en realidad este grupo "organizado" realmente tomó forma a principios del siglo XVIII. Antes de esto, los conjuntos eran muy variables, una colección de intérpretes al azar, a menudo formados por los músicos disponibles en la localidad.
En nuestros días distinguimos:
las orquestas de cuerda, que están compuestas de 1.1 y 2.0 violines, violas, violonchelos y contrabajos.
las orquestas sinfónicas, compuestas por numerosos instrumentos de viento en madera y en metal, instrumentos de percusión y un grupo de cuerda.
las bandas de música, compuestas de instrumentos de viento en metal, saxofones e instrumentos de percusión y con frecuencia un contrabajo.
las orquestas de armonía, compuestas de los citados instrumentos por grupos de tres, más instrumentos de madera, sobre todo clarinetes,
orquestas de cámara, compuestas de instrumentos de cuerda, aumentadas por algunos instrumentos de viento madera y metal.
las orquestas de uso especial, cuya composición es variable: orquesta de jazz, de salón, de mandolinas, de balalaicas, etc.
Hasta 1750 aproximadamente, las orquestas estaban compuestas, sobre todo, de instrumentos de cuerda. de madera (flautas, oboes, fagots), de trompas, trompetas, dos timbales y un bajo continuo (clavecín con viola da gamba o violonchelo). La Escuela de Mannheim incorporó el clarinete a la orquesta y desapareció el clavecín. El creador de la orquesta bajo la forma en que la conocemos actualmente fue Haydn: cuerda. 2 flautas, oboes y (o) clarinetes, fagots, trompas trompetas, 2 o 3 trombones y 2 timbales. Beethoven dio un papel más importante a los instrumentos de viento en metal y a los timbales. El creciente individualismo del romanticismo, la búsqueda de una descripción realista en la música de programa y en el drama musical, impusieron numerosos nuevos instrumentos a la orquesta clásica (sobre todo, entre los instrumentos de viento en metal y los de percusión, apareciendo igualmente el arpa). El gran renovador de la orquesta romántica fue Berlioz. El aumento del grupo de instrumentos de viento en madera y en metal hizo necesario el aumento del grupo de cuerda e hizo que la sonoridad de la orquesta fuera más rica e imponente (Wagner, Bruckner). Esta sonoridad masiva de la orquesta posromántica de un R. Strauss o de un Mahler, dejó lugar en Debussy a una diferenciación de la paleta orquestal en el sentido de la sobriedad y del refinamiento. La búsqueda de cierta objetividad, unida a causas de tipo económico, hizo que el volumen de la orquesta se redujera considerablemente después de la Primera Guerra Mundial (Stravinsky, Schoemberg, Webern, Milhaud, Hindemith). El grupo de cuerda, al que había sido confiada generalmente la melodía, cedieron paso a la batería (ritmo), a los instrumentos de viento en metal, en tanto que los instrumentos de música electrónica y eléctricos (vibráfono, Ondas Martenot, Theremine y otros), hicieron su aparición en la orquesta.

Instrumentos de la orquesta
Cuerdas
Vientos
Percusión
El Arpa
El Violín
La Viola
El Violonchelo
El Contrabajo
Metales
La Trompeta
El Trombón
La Trompa (Corno F.)
La Tuba
Maderas
El Clarinete
El Fagot
El Oboe
La Flauta
Los Timbales

Instrumentos solistas
La Guitarra
El Laud


El Piano
El Carillón

colocacion de la flauta en la orquesta

Wednesday, December 14, 2005

uno de los flautistas mas importantes


Gaspar Hoyos
Gaspar Hoyos es uno de los más importantes flautistas de su generación. Después de solo tres años de estudio hizo su debut como solista en Bogotá (Colombia) en 1.989. En 1.990 decidió continuar su formación en los Estados Unidos, en donde muy pronto fueron reconocidos su innato talento y musicalidad.
Fué ganador del Primer Premio de los mas importantes concursos en E.U. (National Flute Association Young Artist Competition, Flute Talk, PappoutsakisCompetition, Sorantin Young Artist Award). Se ha presentado en Boston, Chicago,Dallas, New York, Paris, Frankfurt, Munich, Lima, and diversas ciudades de Colombia.
En 1.998 Gaspar Hoyos fué el músico colombiano mas importante a nivel mundial(Revista Cambio 16, Bogotá).
Después de ganar el primer premio en los concursos " Jeune Talent" y "Gaston Crunelle" en Francia, obtuvo también el primer premio en el concurso "XXXIII International Competition of Markneukirchen" en Alemania y dos premios en el 5º concurso "Jean-Pierre RAMPAL". En esta ocasión fué invitado a actuar como solista con el "Ensemble Orchestral de Paris" en el Teatro de los Campos Elíseos.
Como un consumado recitalista, Gaspar Hoyos es huésped frecuente de los más importantes festivales de flauta alrededor del mundo: USA National Flute Association, New York, Chicago, Columbus, Boston Flute Association, European Flute Convention (Frankfurt), French Flute Convention (Paris), Lima y Bogotá. Igualmente a ofrecido clases magistrales en Colombia, Croacia, Perú y E.U.Ha sido artista invitado a prestigiosos festivales como "Musica Riva", Montpellier, Radio-France, Jeunesses Musicales - Croatia, "July in Jordan Hall" (Boston), Ravel, Guebwiller..., y ha tocado con importantes orquestas de America y Europa.Actualmente Gaspar Hoyos es flautista principal en la "Orchestre Symphonique et Lyrique" de Nancy, Francia.

Flauta en la época barroca

ÉPOCA BARROCA

Algunos autores dividen la época Barroca en tres etapas: un Barroco temprano, entre 1580 y 1630; una etapa media, entre 1630 y 1680, y un Barroco tardío, desde 1680 hasta 1730. En las etapas primera y media, la música para flauta es escasa, posiblemente porque el la flauta de la época no tenía los mecanismos técnicos necesarios para hacer frente a la creciente complicación que se estaba dando en las obras musicales. La flauta del Renacimiento es de una sola pieza, con orificios que se tapaban directamente con los dedos; es decir, sin llaves, lo que no permitía demasiada agilidad de notas. En el siglo XVII, empiezan a ponerse en marcha una serie de mecanismos, que posteriormente culminarán con la aparición del sistema Boehm, hacia 1830. Durante este período de cambios en la estructura de la flauta travesera, ésta se va desmarcando cada vez más de su directa rival, la flauta de pico. Quizás esto fuera producido porque la flauta travesera cada vez era capaz de dar una mayor gama de colores al sonido, mientras que la flauta de pico quedó anclada en su sonido monocolor. A principios del siglo XVI se dan dos innovaciones que dan a la flauta travesera el aspecto típico del traverso barroco. Estas dos innovaciones consisten en la aparición de la primera llave, y el cambio en el sistema de perforación: de cilíndrica pasa a ser cónica convergente. A estas dos transformaciones se les une el hecho de que la flauta travesera comienza a dividirse en tres partes, lo que permite variar la afinación ajustando o desajustando la embocadura. Esta capacidad de la flauta travesera de variar tanto la calidad del sonido (que viene dada por el hecho de que los labios pueden tomar diferentes posturas) gustó mucho a los compositores de la época, que vieron en la flauta un instrumento rico, a pesar de sus limitadas posibilidades técnicas.
Así, por ejemplo, J.S. Bach, aunque empleó la fluta travesera como acompañamiento en algunas de sus obras religiosas, la prefirió sin embargo para otras más íntimas, combinándola muchas veces con el oboe de amor. Otros compositores se muestran más ambiguos, no especificando si determinada voz de sus composiciones se debía tocar con flauta travesera o dulce. De todas formas, la flauta travesera fue cada vez más preferida por los compositores, quedando la flauta de pico destinada a aficionados y no profesionales.
Características musicales generales.-
La época Barroca se caracteriza, en general, por varias pautas:
A diferencia del Renacimiento, la música no trata de servir a la palabra, sino de sobrepasarla, de cantarla “afectivamente”.
Se impone el sistema armónico, es decir, la tendencia vertical, no horizontal como en el Renacimiento, por lo que las voces tienen distinta importancia, distinguiéndose una voz principal y las demás que efectúan el acompañamiento. Aparece el bajo continuo.
Se emplea la disonancia tanto en las partes fuertes del compás como en las débiles.
Se busca un ritmo muy marcado, mecánico, de pulsaciones fuertes y muy repetido, dándose así, como en pintura, una gran importancia del movimiento.
La música instrumental y la vocal dejan de ser “intercambiables”, es decir, la música intrumental ya no se puede cantar, y viceversa; diferenciádose estos dos estilos.
Se da la contraposición de planos sonoros, una “lucha” entre los tutti de la orquesta y los solo de los solistas y concertinos.
Se da también el contraste de timbres en la orquesta.
Otro elemento es la contraposición de movimientos rápidos y lentos.
Música para flauta.-
Las obras escritas para flauta travesera en esta época deben limitarse a la tesitura utilizable, que no es muy grande. Sin embargo, los compositores escriben para flauta por sus cualidades expresivas, y los registros medios y graves, muy ligeros y coloreados son los más utilizados. Aunque el mito de que la flauta no podía tocar a gran velocidad estaba cayendo, los compositores debían tener ciertas precauciones, tales como no utilizar tonalidades con más de dos o tres alteraciones, evitar en los movimientos rápidos los saltos grandes de registros.
Las principales obras barrocas para flauta , distribuidas por compositores, son las siguientes:
J. S. Bach, quien otorgó a la flauta un lugar privilegiado en muchas de sus obras, compuso para este instrumento: una Partita en la m para flauta sola - BWV 1013, una Suite en do m para flauta y clave- BWV 997, sus famosas Sonatas en si m, Mi b M, La M, Do M, mi m, y Mi M, para flauta y bajo continuo, y sus Sonatas en Si M, Mi b M, La M, Mi M, mi m y Sol M, para flauta, violín y bajo continuo. También hay que citar su Suite en si m para flauta, orquesta de cuerda y bajo continuo, y su Sonata para dos flautas y bajo continuo. Igualmente, la flauta tiene un papel muy importante en el 5º Concierto de Brandeburgo.
Michel Blavet compuso un Concierto en la m para flauta, orqueta de cuerda y bajo continuo, 15 Duetos para dos flautas, 6 Sonatas, op. 1 para dos flautas, sus Sonatas op.2 y op.3 para flauta y bajo continuo, y unas “Variaciones sobre un tema de Corelli”, para dos flautas.
Joseph Bodin de Boismortier cuenta con una extensa obra para flauta, en la que podemos citar: 6 Conciertos op. 15 para 5 flautas, Concierto en Sol M para flauta y bajo continuo, Concierto en la m para dos flautas o dos oboes o dos violines y bajo continuo, Concierto en Do M, y Concierto en mi m , para los mismos instrumentos, 12 Pequeñas Sonatas para dos flautas; para 3 flautas y bajo continuo tiene sus Sonatas op. 34, 6 Suites en Trio, sin bajo continuo; 6 Sonatas op 51, para flauta y violín, Sonata en Sol M op. 44 para flauta y bajo continuo, 6 Suites para dos flautas, op.11, 17, 27 y 35, y su Sonata en trio, op. 37, para flauta, viola da gamba y bajo continuo.
Giovanni Bononcicni compuso 8 Divertimentos de cámara para flauta y bajo continuo.
Michel Corrette tambien tiene un amplio repertorio para flauta, destacando gran cantidad de Conciertos para flauta u oboe o violín y bajo continuo, 6 Sonatas para dos flautas, otras 6 Sonatas para flauta y bajo continuo y algunas Sonatas en trio.
Podemos citar también otros compositores cuya obra para flauta es muy abundante, pero que no podemos especificar por ser ésta tan grande: J.F. Fasch, W. De Fesch, G. Finger, el rey Federico II el Grande, B. Gallupi, Guillemain, J.A. Hasse, J.M. Hotteterre, J.L. Krebs, M. De La Barre, J.M. Lecleir, P.A. Locatelli, M. Marais, A. Marcello, B. Marcello, J. Mattheson, J. C. Naudot, J. C. Pepusch, G. B. Pergolesi, G. B. Platti, el famoso D. Purcell, Rousseau, Rameau, G. B. Sammartini, Schickhardt, Schultz, Stolzel, Tartini y otros muchos que compusieron algunas piezas para flauta de no mucha relevancia.
El gran maestro barroco Haendel nos dejó su Concierto Grosso para flauta, dos violines, orquesta de cuerda y bajo continuo, gran cantidad de Sonatas, entre ellas las op 1, para flauta y bajo continuo, aparte de varias Trisonatas, para flauta, violín y bajo continuo.
Sin duda uno de los compositores más comprometidos con el mundo de la flauta fue Johan Joachim Quantz, no sólo como compositor, sino también como tratadista. Nos dejó gran cantidad de Conciertos, en los que combina la flauta con el violín, la orquesta de cuerda, el pianoforte, o para dos flautas y bajo continuo; 6 Duetos op. 2 y 6 Duetos op. 5. La cantidad de Sonatas que compuso para flauta y bajo continuo es inmensa, y a esto hay que añadir sus Sonatas en Trio, para flauta y violín, oboe, oboe de amor, para dos flautas y bajo continuo; lo que le convierte en uno de los compositores más prolíficos en música para flauta.
Alessandro Scarlatti también es destacado en música para flauta, con sus 12 Sinfonías di concerto grosso, en las que combina la flauta con oboes, violines, orquestas de cuerda y bajo continuo, varias Sonatas, y dos Suites, en Fa M y Sol M.
Otro muy destacado por su extensísima composición para flauta es Georg Philipp Telemann, quien compuso sus Sonatas Canónigas, op. 5 para dos flautas, más de treinta Conciertos, en los que combina la flauta con gran variedad de instrumentos, como el oboe, violín... y bajo continuo; 6 Duetos para dos flautas, Ejercicios musicales para flauta, 12 Fantasias para flauta sola, una Trisonata para dos flautas y bajo continuo y algunas Partitas, en Si b M, Sol M, do m, mi m, sol m... ; 12 Sonatas Metódicas, varios Cuartetos para flauta, violín, viola y bajo continuo y varias Suites para flauta y bajo continuo o violín y bajo continuo. Podemos considerar a Telemann el mayor compositor para flauta del Barroco, pues la extensión de su obra apenas es igualada por las de Quantz o Vivaldi.
Antonio Vivaldi compuso gran cantidad de Conciertos de cámara, unos 16, entre los que destacan “La notte”, y “El Cardelino”. Entre sus Conciertos op. 10, destacan “La tempestad di mare”, “La notte” y “El Cardelino”, que están consagrados a la flauta. Además de estos, Vivaldi tiene gran cantidad de conciertos para flauta y orquesta de cuerda; y para dos flautas y orquesta. Compuso también varias Sonatas, como las de “Il pastor

flauta en el clasicismo

ÉPOCA CLÁSICA

A mediados del siglo dieciocho comienza una época de transición en la que la música en general toma gran importancia. Surgen las cortes y palacios como centro de la actividad musical. La orquesta se agranda y aparece el piano, ampliando así los límites de la música. Algunos músicos experimentan una reacción contraria al sobrecargamiento de la música del Barroco, buscando en el Clasicismo una música más clara, simple y natural. Otro factor importante es que el monotematismo Barroco da paso al bitematismo, y al desarrollo de la forma sonata, que tanta importancia alcanzará.
En esta época comienzan a acelerarse los cambios técnicos en la flauta. Entre 1726 y 1847 aparecieron un aluvión de mejoras y de nuevos mecanismos para modernizar la flauta, ya que ésta necesitaba tocar partituras cada vez más cromáticas, y tocarlas cada vez más fuerte, debido al aumento de componentes de la orquesta. Todos estos nuevos inventos técnicos fueron adaptando progresivamente la flauta a las nuevas necesidades, pero el gran cambio se produjo con la aparición en 1847 del sistema Boehm, que solucionó prácticamente todos los problemas del mecanismo, y que es el que, con pequeños cambios, se mantiene hasta hoy día.
Características musicales generales.-
La esencia en general del Clasicismo, no sólo en la música, sino en todas las artes se basa en querer expresar la idea de la perfección formal de la realidad. Se ve al hombre como un ser bello, perfecto, y se intenta transmitir a través del arte el sentido de perfección, de lo ideal, de tranquilidad; por ello se intenta mostrar más la forma de las cosas, que es donde se ve esa perfección , que su contenido o ideología. El Clasicismo refleja al hombre como un ser armónico, y a la Humanidad como sociedad perfecta y sin problemas; y todo esto produce una música alegre, plástica y brillante, que busca la belleza y la perfección.
Las cualidades que definen la música del Clasicismo son las siguientes:
Frase musical breve, periódica y articulada, de 8 compases (dividida en subperíodos de 4), o de 6 (dividida en subperíodos de 3).
Esta división de los compases es debida a una búsqueda estética de simetría y orden.
Transición rítmica entre un ritmo y otro sin contraste.
Lenguaje plenamente tonal. Jerarquía tonal con gran importancia de la Tónica, Dominante y Subdominante.
Se pierde el ritmo mecánico del Barroco.
Contraste entre tensión dramática y estabilidad.
Se incrementa notablemente el virtuosismo instrumental.
Empleo de relleno armónico para enfatizar las tonalidades con escalas, arpegios, etc.
Uso del bajo Alberti para el acompañamiento, consistente en arpegiar el acorde.
Música para flauta.-
Los hijos de J.S. Bach tienen un amplio repertorio para flauta. Empezando por Carl Philipp Emanuel Bach, quien compuso varios conciertos para flauta y orquesta de cuerda, Wq. 166-169, tres cuartetos para flauta, viola, violín y clave, gran cantidad de Sonatas para flauta y clave, para flauta y bajo continuo y para flauta, violín y bajo continuo, un Trio para dos flautas y clave y varias sonatinas. Johan Christian Bach, quien tiene un Concierto Sinfónico en Do M, un Concierto en Re M, varios trios, cuartetos y quintetos, y algunas sonatas. J. C. Friedich Bach compuso para flauta y otros instrumentos un Concierto en Re M, algunos cuartetos, trios y Sonatas. Por último, W. Friedemann Bach compuso 6 Duetos, dos Sonatas y una Sinfonía en re m para dos flautas y orquesta de cuerda, además de cuatro Triosonatas para dos flautas y bajo continuo.
Ludwig van Beethoven nos dejó su Allegro y Minuet en Sol M para dos flautas, y algunas Variaciones para piano y flauta o violín sobre aires austríacos, escoceses, rusos y tirolenses; además de un fragmento de su Romance cantabile para flauta, piano, bajo y orquesta.
François Devienne compuso unas Variaciones en Do M para dos flautas, ocho conciertos para flauta y orquesta, varios Duetos, unas nueve Sonatas para flauta y piano, y bastantes Trios para tres flautas y para flauta, clarinete y bajo.
Joseph Haydn tiene un Concierto en Re M para flauta y orquesta de cuerda, varios Divertimentos para flauta, violín y cello, varios Cuartetos para flauta, violín, viola y cello, tres Sonatas para flauta y piano, una Sonata para flauta, violín y piano y algunos trios.
Wolfgang Amadeus Mozart tiene una obra para flauta bastante amplia, a pesar de que no le gustaba por ser un instrumento muy impreciso en la afinación. Compuso un Adagio y Rondó en mi m para flauta, armónica,oboe, viola y cello; su famoso Andante en Do M para flauta y orquesta; un Concierto en Sol M para flauta y orquesta, un Concierto en Re M para flauta y orquesta, otro Concierto en Do M para flauta y orquesta, cuatro Cuartetos para flauta, violín, viola y cello, 6 Sonatas para flauta y teclado y unos Duetos.
Anton Stamitz tiene entre su obra 8 Caprichos para flauta sola, un Capricho-Sonata y un Rondó Capriccioso también para flauta sola, dos Conciertos y una Sinfonía concertante, para dos flautas y orquesta.
Carl Stamitz compuso varios Conciertos, en Re M y Sol M para flauta y orquesta; 6 Duetos op. 27, cuatro Cuartetos para flauta u oboe, violón, viola y cello; y algunos trios para flauta, violín y cello, y dos flautas y cello.
Otros compositores que podemos citar por tener alguna obras para flauta son: C. F: Abel, F. Benda, B. T. Berbiguier, Boccherini, con gran cantidad de Quintetos para flauta, dos violines, viola y cello; M. Clementi, F. Danzi, J. L. Dussek, A. Filtz, C. Fürstenau, T. Giordani, M. Giuliani, C. W. Von Gluck, J . G. Graun, F. A. Hoffmeister, J. N. Hummel, F. Krommer, P. Nardini, I.J. Pleyet, A. Reicha, F. X. Richter, F. Schubert y J. B. Wanhall. Estos son los más significativos, aunque hay muchos otros autores que también compusieron para flauta aunque en menor cantidad.
Innumerables flautistas consideran el siglo XVIII como la edad de oro de la flauta, ya que ésta gozó de una gran prosperidad, por el alto número de obras que le fueron destinadas y por la diversidad de géneros que tocó; sin olvidar la gran cantidad de intérpretes profesionales y virtuosos de este instrumento que aparecieron. No obstante, si nos fijamos no en el número sino en la cantidad de las composiciones veremos que las obras maestras no son muchas y que prima más la cantidad que la calidad. Aún así, esta época se puede considerar de esplendor para la flauta travesera.

partes de la flauta

Tuesday, December 13, 2005

Evolución de la flauta travesera

La evolución de la flauta a lo largo de la historia (I)
Por Pablo Ransanz Martínez. Estudiante de la Univ. Autónoma de Madrid.

Las flautas primitivas y de la antigüedad
Las flautas dulces existen desde hace milenios. Es difícil determinar cuándo apareció el antecesor de nuestra flauta travesera moderna, pero es seguro que los dos tipos han existido desde siempre en todos los pueblos. Por tanto, podemos afirmar que es un instrumento universal.
La flauta - sea dulce o travesera -, es un instrumento de viento por excelencia como lo indica su nombre, el cual proviene etimológicamente del latín “flatus” (aliento, viento, soplar). Al igual que en el resto de los instrumentos aerófonos, el sonido se produce al poner en vibración una columna de aire. Según el volumen de aire que vibre, la flauta producirá un sonido más agudo o más grave. El mecanismo mediante el cual se regula la longitud de la columna de aire en vibración puede ser de llaves o manual.
En este instrumento, el intérprete se halla más inmediatamente ligado al mismo que otros músicos, pues produce los sonidos con su propio aliento, elemento vital primario. El ser humano se extingue con su “último aliento”, y sus expresiones más inmediatas aparecen derivadas de la transformación del aliento en sonidos: risa, alegría, suspiros…
En los pueblos primitivos, el material más utilizado para la fabricación de las flautas era el hueso y la caña. Se utilizaron también cuernos de animales como cuerpo de las flautas. En las flautas de cuerno, el orificio se encuentra siempre en el extremo más ancho del mismo. Como el otro extremo está cerrado, al tapar todos los agujeros obtenemos un sonido una octava más baja que la que corresponde al volumen entero del cuerpo, parecido a lo que sucede con los tubos cerrados de un órgano. De ahí que el sonido sea más calmado, más dulce, más “cerrado”.
La música de la antigua civilización egipcia sigue siendo un misterio en la actualidad. Su desarrollo más intenso tuvo lugar en los templos y en su actividad ceremonial, como lo atestiguan textos encontrados para ritos de culto a Isis y Neftis. Al carecer de escritura musical, desconocemos cómo era la música en el antiguo Egipto. La transmisión oral de estos conocimientos ha dificultado mucho la investigación actual. Mediante el estudio de la escritura gráfico-jeroglífica, textos y bajorrelieves, sabemos que los egipcios utilizaban flautas rectas y chirimías dobles (de caña), que consistían en dos tubos paralelos provistos de lengüeta que sonaban al unísono.
Hacia el siglo XVI a.C., el contacto de los egipcios con Mesopotamia contribuyó al desarrollo y asimilación de un nuevo estilo de música oriental de carácter fundamentalmente profano.
En la cultura oriental también se utilizaron instrumentos de viento con diferentes finalidades. Fueron los chinos los que formaron la escala musical denominada “cromática” en la actualidad, descubierta por el maestro de música de Hoan-Ti (antiguo Emperador). En China se construyeron las flautas de Pau (“si-siao”); las flautas de bambú con orificios (“siau” o “yo”), y las flautas traveseras (“ti” o “chou”). En Japón se alcanzó un refinamiento musical superior al chino, predominando la utilización de instrumentos de cuerda punteada y de percusión. En los casos de acompañamiento instrumental, la voz humana y el instrumento no sonaban simultáneamente, sino alternándose.
El carácter de la música de la India está más cercano a la música occidental, siendo sus rasgos más característicos la división cromática de la escala, el predominio del compás ternario y su origen mitológico. En la actualidad se siguen utilizando flautas rectas y traveseras en la música popular.
En Israel también se utilizaron instrumentos de viento pertenecientes a la familia de las flautas. Entre ellos, cabe destacar el “ougob” (citado en el libro del Génesis), la flauta simple (“ugabo tedil”) y el cuerno de carnero (“schofar”).
La influencia de la cultura egipcia en la Grecia antigua fue enorme. Pitágoras de Samos (c.560-470), que según la tradición se habría iniciado en la ciencia de los egipcios tras sus largos viajes por oriente, fundó una escuela en Crotona, donde él y sus discípulos estudiaron los fenómenos acústicos y musicales.
Se puede considerar a Roma como imitadora de los modelos griegos, puesto que los romanos dedicaron gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo y expansión de sus ideales políticos. De hecho, el estudio de la música fue condenado por algunos gobernantes como Tulio Cicerón, considerando que el ejercicio de la misma debía realizarse con moderación. Entre los instrumentos de viento predilectos figuraba la fídula (flauta recta de dos tubos).
Las flautas en la época medieval
En la actualidad, se tiene la certeza de que la flauta dulce ya existía en la época medieval, utilizándose principalmente en el contexto profano. Se tiene constancia de que este tipo de flauta poseía un repertorio propio, dado que los compositores de esta época empezaban ya a especificar la instrumentación concreta que querían.
Debido a la escasa información que se posee, aún en nuestros días sigue siendo complicado hablar sobre la instrumentación en la música medieval.
Según el musicólogo y flautista inglés Edgar Hunt, la flauta dulce no habría aparecido en Europa hasta finales del siglo XIV. Gustav Reese, gran estudioso de la música medieval, afirma que durante los siglos XII y XIII se construyeron flautas dulces de 6 agujeros. Recomendamos a nuestros lectores observar los instrumentos musicales que aparecen esculpidos en diferentes pórticos medievales de Galicia. En el “Pórtico de la Gloria” de la Catedral de Santiago de Compostela no hay ni rastro de la existencia de instrumentos de viento. En los pórticos de Puerto Marín y de la Catedral de Orense, López Calo ha querido ver dos ancianos tocando flautas dobles, aunque es difícil determinar si realmente se trata de flautas o de otro tipo de instrumentos de viento.
El musicólogo, compositor y flautista virtuoso austriaco René Clemencic (Viena, 27/02/1928), sostiene que las dobles flautas se utilizaban en la música culta europea (y aún hoy en el folklore eslavo) hasta la época del renacimiento, como última reminiscencia del bordón medieval e incluso de tiempos aún más antiguos. A veces se confeccionaban especialmente estas dobles flautas; otras veces, el músico tocaba simultáneamente dos flautas. Sirva como ejemplo para nuestros lectores el ángel que puede observarse en la entrada sur de la Catedral de Toledo (siglo XV) tocando una doble flauta dulce.
Es necesario apuntar que, según autoridades en la materia, como el ya citado Dr. René Clemencic, el número de agujeros de una flauta durante el medievo no está determinado. De la misma manera, algunas flautas tienen un agujero dorsal para el pulgar y otras, no.
En la Edad Media, el material utilizado para la fabricación de estos instrumentos era muy diverso: hueso, madera, caña, cerámica, metal… Un elemento común de estas flautas es que están hechas de una sola pieza, en forma de tubo cilíndrico o ligeramente cónico. Su sonido puede ser dulce y encantador, pero también agudo, agresivo y cortante.
Con el desarrollo de movimientos musicales tan ricos e interesantes durante el medievo como el de los juglares y los trovadores, los nobles y reyes de Europa no se sienten infravalorados por trovar – componer y cantar – en letra y música. Sirva como ejemplo en España el rey Alfonso X el Sabio de Castilla y León (Toledo, 1.230 – Sevilla, 1.284). Por su madre conocía el repertorio de los cantores alemanes, y en su corte se reunieron trovadores provenzales (actual Francia) y gallegos, juglares castellanos, músicos judíos y musulmanes. Alfonso X, que proporcionó un impulso extraordinario a las artes y las ciencias, compuso junto a sus colaboradores cortesanos las cuatrocientas Cantigas de Santa María. Estas Cantigas están escritas en gallego, idioma entonces de la poesía lírica. Esta bella música se interpretaba vocalmente a solo y con acompañamiento de instrumentos muy variados, entre los que destacan las flautas (dulces y traveseras).
Las primeras representaciones iconográficas que existen de flautas dulces se encuentran en Cataluña. Concretamente, se trata de una Virgen con el Niño (retablo de la Iglesia de Santa Clara, Barcelona) y de seis ángeles músicos (retablo del Monasterio de Sant Cugat del Vallés), pintados hacia el año 1.390. Ambas obras se atribuyen al taller del barcelonés Pere Serra.
Actualmente, se conservan dos ejemplares de flauta dulce de valor organográfico incalculable: son las flautas medievales de “Dordrecht” y “Würzburg”. La “flauta de Dordrecht” se encontró en la localidad holandesa del mismo nombre en el año 1.940, y se conserva actualmente en el “Gemeentemuseum” de La Haya. Se trata de una flauta soprano afinada en do3, con un diapasón extraordinariamente alto (la3 = 460 Hz aprox.), casi un semitono por encima del actual (la3 = 440.44 Hz), más propio de muchos países europeos durante el renacimiento.
La prueba del Carbono 14 determinó que, en efecto, se trataba de una flauta medieval. El organólogo inglés Holles Philspatrich aventuró con mayor precisión que dicha flauta pudo ser construida hacia mediados del siglo XIII. Su estado de conservación es bueno, teniendo en cuenta que dicha flauta había estado enterrada en el fango de la fosa de un castillo habitado entre los años 1.335 y 1.418. La “flauta de Dordrecht” tiene una longitud de 29 centímetros, está construida probablemente en madera de olmo, y su tubo es extraordinariamente estrecho. Posee ocho agujeros en la parte delantera y uno doble en la parte trasera para el dedo pulgar, lo cual era usual en esta época. Esta peculiaridad del agujero dorsal permite invertir la posición de las manos. Exceptuando algunos sonidos graves, la flauta original no suena. Se han realizado copias fieles que nos permiten constatar que la sonoridad de la “flauta de Dordrecht” era fuerte y áspera, con una extensión que supera las dos octavas que se conseguían con posiciones de los dedos similares a las que describía Sebastian Virdung en 1.511. Morfológicamente, es interesante señalar que esta flauta poseía un pabellón y una embocadura de un material diferente al del resto del instrumento.
La “flauta de Würzburg” fue encontrada a finales de la segunda Guerra Mundial en la localidad alemana de Würzburg, y sólo se conserva parcialmente. El fragmento hallado corresponde al tercio inferior del instrumento (una tercera parte), y lo más sorprendente son las grandes analogías entre esta flauta y la de Dordrecht, observadas a raíz de los intentos de reconstrucción de ambos instrumentos que se han realizado. Existe la posibilidad de que se trate de un instrumento parcialmente cerrado en el extremo inferior, al igual que ocurre con otros instrumentos folklóricos de Marruecos y oriente próximo, lo que determina un tipo de sonoridad bastante diferente al de las flautas uniformemente cilíndricas.
En el siglo XV, la flauta de cuerno se denominaba trompa de gamuza y, como las otras flautas dulces, se agrupaba por familias (soprano, tenor, alta y bajo).
El “galoubet” es una flauta dulce cilíndrica que se encuentra en numerosos países europeos desde la Edad Media, aunque el término data de 1723. El modelo más utilizado en Provenza (Francia) es el afinado en Si natural, llamado “tono de San Bernabé”. Esta flauta con boquilla provista de tres agujeros (dos superiores y uno inferior) permite la ejecución sólo con la mano izquierda, mientras que con la mano derecha se puede tocar el tamborín. A pesar de la poca cantidad de agujeros, el “galoubet” puede tener una extensión de una octava y media. Haciendo variar la intensidad del soplo, se pueden obtener varias notas con una sola posición de los dedos. Los sonidos que faltan se obtienen soplando por debajo, lo cual confiere al instrumento un timbre extraño y aéreo.
El largo total de un “galoubet” en el “tono de San Bernabé” es de aproximadamente 36 cm. Las maderas más utilizadas para su fabricación son ébano, boj, palisandro y olivo.
Las flautas en el renacimiento
La época renacentista marca un punto de inflexión en la concepción de la interpretación musical con flauta, puesto que es el periodo en el que los constructores, siguiendo los avances en física acústica que se iban produciendo, comienzan a fabricar flautas dulces y traveseras agrupadas por familias cada vez más ricas y variadas.
De manera general, pueden distinguirse las siguientes tesituras, de la más aguda a la más grave: exilent, sopranino, soprano, contralto, tenor, bajo, contrabajo y subbajo (poco usual). Las medidas tienden a ser cada vez más homogéneas en este periodo, aunque siempre pueden existir variaciones entre constructores. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en la gran flauta contrabajo del Museo de Verona (2,85 m de longitud), en contraposición a la pequeña flauta sopranino en fa del “Kunsthistorisches Museum” (Museo Histórico de Arte) de Viena.
Para obtener la nota más grave producida por una flauta y conocer así su afinación, es necesario tapar todos los agujeros de la misma. Además, las flautas se encuentran afinadas una octava más aguda que la tesitura humana correspondiente. De esta manera, la nota más grave que emite una flauta exilent es el do4. La nota más grave emitida por una flauta sopranino es un fa3, mientras que la flauta soprano emite un do3. Si alternamos sucesivamente en orden descendente las notas “fa” y “do” según las octavas, obtendremos que la nota más grave emitida por una flauta contralto es un fa2, por una flauta tenor es un do2, por una flauta bajo es un fa1 y por una flauta subbajo es un do1.
Del período comprendido entre 1.530 y 1.650, se conservan aproximadamente 150 ejemplares de diferentes flautas dulces. Ello nos da una idea de la popularidad que adquirió este instrumento durante la época del renacimiento. En los Museos de París, Frankfurt, Verona, Nüremberg, Viena y Bruselas pueden encontrarse magníficas colecciones de flautas.
La flauta dulce del renacimiento es generalmente de una pieza y recta, en forma de bastón. Sólo la boquilla y el pabellón están ligeramente marcados. Sus paredes son espesas, casi cilíndricas y muy vaciadas. La boquilla suele ser bastante larga con un orificio estrecho. El sonido es pobre en agudos, graso y redondo.
En el renacimiento, las flautas dulces se encontraban muy extendidas por toda Europa, existiendo colecciones en las principales casas reales del continente, así como en la alta aristocracia. En Inglaterra, la corte de Eduardo VI contaba con cinco flautistas. En 1.603, año del fallecimiento de Isabel I, se sabe que en sus funerales iban a tocar siete instrumentistas de flauta dulce y otros siete de flauta travesera. Enrique VIII, durante su juventud, tocaba el virginal, la flauta dulce y la flauta travesera, además de practicar el canto y de bailar. La corte inglesa disponía a la muerte de este monarca de una colección de 72 flautas traveseras y 76 flautas dulces.
El conde Fugger, aristócrata y banquero alemán, poseía una colección de 227 instrumentos de viento en el siglo XVI, de entre los cuales 111 eran flautas dulces. La corte de Stuttgart poseía 507 instrumentos de viento en el año 1.589; colección en la que se incluían 299 flautas dulces.
En España, Isabel la Católica ordenó realizar un inventario al Alcázar de Segovia en el año 1.503. Así se sabe que su corte disponía de tres chirimías (flauta de seis agujeros análoga al clarinete) y de una flauta de boj con guarniciones de latón dentro de una funda de cuero, además de otras dos flautas de boj. Según el inventario de Felipe II, en su corte existían siete flautas de madera de Alemania, grandes y pequeñas: una flauta bajo muy grande de madera de boj con guarniciones metálicas, una flauta contrabajo y otra bajo de madera de boj con guarniciones de latón y tudel del mismo metal, además de seis pífanos (los cuatro más pequeños, con embocadura de plata dorada, pertenecían a la reina María)
En el renacimiento, las flautas se utilizaban básicamente en grupo, así como en conjuntos instrumentales (“Consort”) Las flautas dulces pensadas para tocar polifónicamente tenían una extensión de una octava y una sexta, aunque durante la época renacentista existieron flautas con una extensión que superaba las dos octavas y media, una tesitura superior inclusive a las de las flautas barrocas.
Generalmente, la música compuesta para estos conjuntos instrumentales renacentistas no especificaba qué instrumentos deberían ser utilizados. Existen excepciones, como la del francés Pierre Attaingnant (1.494 – 1.551/2), que en el año 1.533 indicaba qué canciones a cuatro voces podían ser interpretadas con flautas dulces y cuáles no. Tielman Susato (c.1.500 – 1.561/4) en 1.551 y Anthony Holborne (c. 1.584 – 1.602) en 1.599 escribieron una serie de danzas para instrumentos de cuerda.
El italiano Dario Castello fue un genial compositor para flauta dulce renacentista, como lo acredita su “Sonata prima a Soprano solo”, que además puede ser interpretada por cualquier otro instrumento en tonalidad de soprano. Se trata de una obra llena de inquietud, de manierismo tardío, y a la vez audaz y apasionada. Puede ser tocada con el acompañamiento de un órgano o de un clave: (“per sonar nel Organo ovvero Clavicembalo”)
Hacia finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII, la flauta dulce ya aparece especificada en las partituras. Un buen ejemplo de ello son los “consort lessons” de Thomas Morley (1.557 – 1.602) fechados en 1.599, además de una “sonata para tres flautas y órgano” (c.1.620). Se ha de destacar la composición de una “sonatella a 5 flauti et organo” del italiano Antonio Bertali (1.605–1.669) y una “sonata a 7 flauti” de J. Schmelzer (1.623 – 1.680)
Heinrich Ignaz Franz von Biber (1644-1704), virtuoso violinista bohemio que actuó en la corte episcopal de Olmutz y en la arzobispal de Salzburgo, así como en la del rey de Baviera, escribió una “sonata pro tabula a 10” para cinco flautas dulces y cinco instrumentos de cuerda con bajo continuo.
En Holanda sobresale la figura del hábil organista y flautista ciego Jacob van Eyck (c. 1.590 – 1.657), quien publica en 1.646 “Der Fluyten Lust-hof”, obra que contiene alrededor de ciento cincuenta piezas – la mayoría de ellas con variaciones -. Algunas de ellas son para dos flautas, añadiendo una parte didáctica donde se muestra una flauta dulce en do y una travesera en sol.
El gran cambio en la construcción tanto interna como externa de la flauta dulce no se va a producir hasta finales de la segunda mitad del siglo XVII. La familia Hotteterre, integrada por músicos, compositores y constructores de instrumentos – particularmente de viento -, comienzan a perfeccionar el oboe, la flauta dulce y la flauta travesera, incrementando el número de partes de la flauta dulce de dos a tres. Se utilizan fragmentos de madera más pequeños y de mejor calidad. Asistimos a la transición que nos conduce a la época barroca, donde la flauta dulce es la gran protagonista.

Thursday, December 08, 2005

Definicion de la flauta travesera

Flauta travesera



La flauta travesera (o "flauta traversa", como se le conoce en toda Latinoamérica) es un instrumento musical de viento. El músico que toca la flauta es conocido como flautista.
Generalmente están hechas de alguna aleación metálica, con una boquilla o embocadura de una mejor calidad (oro, platino, etc.). Sin embargo, no forman parte de la familia de los instrumentos de viento de metal sino de los de madera, ya que antiguamente se fabricaban de dicho material.
Su registro básico es de tres octavas y va desde el do4 (el sonido de la tecla central del piano, que en la nomenclatura anglosajona se llama C3) hasta el do7. Ese registro puede ampliarse hasta a tres octavas y una quinta justa, desde el si3 hasta el fa#7; la nota grave adicional se consigue mediante una llave adicional (es importante hacer notar que algunas pocas flautas han sido fabricadas con llaves adicionales, para alcanzar si bemol 3, por ejemplo), y el extremo agudo (esa quinta justa que va del do#7 al fa#7), se logra mediante la ejecución de armónicos, técnica que depende de la capacidad del ejecutante, que debe ser adquirida con práctica y un estudio riguroso de la sonoridad.